jueves, 28 de mayo de 2015

Te has ido despacio





Hoy no estás en mí,
hasta el polvo de tus alas convulsas
se ha ausentado.
Te has ido despacio,
con el ronroneo mimoso de la pereza
en tus purpurinas
y dejas en mi piel la fiebre férrea
que tus apegos encienden.
No existe desahogo posible
para esta ansiedad de gata encelada
que sobre mi vientre avanza.
Huelo un río de erótica sangre
fluyendo hacia la fina línea
que separa el clímax de un océano
de aquella ceguera absurda
 que ayer truncó nuestras horas.

M/M

viernes, 27 de marzo de 2015

Fernando Sarría





Contemplar es derivar hacia dentro el mundo...
me muevo en este silencio que trae el viento
-- soy como una nube o un pájaro --
que me deja la sed de los días fríos,
los que reservamos en el calendario con una cruz roja 
y que son una soga tensada donde permaneces exhausto,
agotado pero todavía vivo...

f.

Un gesto a Fernando Sarría por dedicar una semana a mis humildes versos en su: 


lunes, 23 de marzo de 2015





Háblame de tu éxodo,
de cómo te fuiste, solo y sin advertirme,
después del amanecer.
Cuéntame cómo cruzaste a ese orbe
 de luz enamorado,
cómo las hojas decían tu nombre en el trayecto
y encelaban mi corazón.
Dime si los sueños se cumplen,
si seguimos dilatando las horas,
o las esencias,
si todos somos, en verdad, incombustibles
o estamos hechos de brumas fugaces
sin control, sin nitrógenos
ni otro tipo de química alterna.
Pon en mí tus ingénitos conocimientos,
que reposen, que se fundan
con la alquimia de la tierra por siempre.
Vérsame, ilústrame,
y permanece en mi penumbra
hasta que mi estancia en este contemporáneo siglo
toque a su fin.
M/M

  

domingo, 8 de marzo de 2015





Enmudezco.
Detengo los vientos que empujan mis lindes
y aminoro la marcha de tan estériles latidos.
Voy a ralentí,
observando expectante
el desarrollo púrpura y gastado de mis aurículas.
En esta deliberada hemiplejía del órgano padre,
sin células madre que me ayuden a avanzar,
abro los ojos, las manos, las puertas
y gimo lejos de los demás.
En mis sollozos se acaba la noche,
despierta la hierba joven, tierna,
lanzando una tregua a mi laxitud
y sigo la línea de mis labios negros,
deformados de letargo
hasta que llega, lenta,
la primera palabra
con toda la sangre atrasada bombeándome.

M/M


domingo, 15 de febrero de 2015

Para incitarla a florecer




Me río ahora
de aquella niña virgen, esquiva
y aprendiz de compañera
que, en la cuneta del tiempo,
quedó soterrada.
Me río de la idiotez de pensamientos,
de los díscolos nervios que soportaba
al mirar hacia otros,
de su falta de expresión.
Y cuando contemplo, retroactivamente,
la tortura basal a la que se sometía
sigo carcajeando sin parar
 por sus crueles autojuicios
siempre condenatorios.
Me río de la simpleza absoluta,
de la escama vehemente
-psoriasis de su alma translúcida-,
y de los besos que dejó sin besar.
También de los pecados me río,
de las impúdicas conductas,
del imberbe sueño
 de amor y gloria que fraguó.
Me río, sobre todo,
para incitarla a florecer
porque a pesar de los años vividos
continúa en traumática comunión consigo misma,
sin despegar. 




Dedicado en especial a la clase de Informática de Educación de Adultos de Calatorao. 


sábado, 7 de febrero de 2015



Y todos los besos de amor están en tus labios muertos,
así como en tu extinta mirada
se hallan todas mis ansiedades.
Y todos los números,
y los pájaros,
y los sueños,
en ese último latido
que colmó de pérfida lírica los días.
Y los resquicios del alma,
los rotos del hambre,
las miserias y las lunas vacías,
se van chocando, impertinentes,
dibujando el rostro verde de la tarde.
Y todos los carmines en tu boca,
y mi lengua traspasando el humo de tu estómago,
y tu hálito vivo en mi arcaico diario.
Y todos los besos de amor,
todos,
paseando en playas calladas, desiertas,
en islas ausentes de existencia,
en náufragos y fantasmas buques
                                           que pierden su forma en la noche      
atrapados por un océano de pródiga memoria. 
M/M


domingo, 21 de diciembre de 2014

HAY UN FUTURO



Hay un futuro en tus ojos
que, de nombre amor,
vierte luz en el camino,
se llena de intrépidos párrafos
y estimula en plenitud
la esencia eterna de quererte.
Hay un futuro que vuela
que deshace mariposas en el cielo
mientras asienta los vicios
 de  un mañana en  crisoles atrapado.
Hay un amor pasado, futuro,           
y muy presente en el orbe divino,
que trae rosas despiertas
 a la orilla de mis preludios.
Hay un amor, hay un futuro,
tentáculos de las sombras
que no llegarán a alcanzarnos.
M/M