martes, 8 de marzo de 2011

Arde mi pueblo




Arde mi pueblo;
Arde sentado en el borde de un banco del parque.
Hoy la tarde se instala mezquina
Si se bebe tus arranques.
Desglosamos corazones entre gravillas de negra roca
Y masturbamos el ego del amigo hasta extasiarlo.
Pero la tarde conoce, el cielo conoce
Que solo hacemos uso del momento.
El rancho del año cobija amistades
Y transparenta los sucios rincones que escondes.
Se te olvidó limpiar antes de mostrar tu casa.

lunes, 7 de marzo de 2011

No sé que sentiré mañana


No sé que sentiré mañana
No tengo noción de un futuro inesperado.
Tengo dolor en el alma
Desde hace tantos días,
Y la sed insaciada, insaciable,
De un roce de música oscura
Que se desmaya mi entendimiento.

No sé que sentiré mañana,
Ni si el rumor de un seísmo en mi bilis
Detendrá el resquemor.
Casi te veo cuando me dices
Que tu y yo no somos nada,
Que no eres tu quien besa mi pelo,
Que solo es aire que un insecto al volar mueve.
Casi te oigo cuando me dices
Que todos los números son iguales,
Que no existe un significado en cada canción
Ni en cada mañana regada de verso.

No sé que me quedará por sentir mañana
Si ya lo siento todo hoy,
                                             Si el kamasutra de los anhelos,                
De las desproporciones,
                                                    Va agotando sus deslucidas páginas. 

sábado, 5 de marzo de 2011

Ya cae el sol


Ya cae el sol sobre la línea roja del horizonte.
Ya oscurece el laberinto de nubes que lo siguen
Como a divo heleno en plena desnudez.
Se trasmiten el blanco, el rojo y el negro
En abanico cromático a mis ojos.
Y tú, mañana, no vas a verlo.
¿Qué plegaria usar
para pedazos de vida como éste
donde duele respirar tu pronosticada ausencia?

viernes, 4 de marzo de 2011

En un agujero de tiempo

Pedro Botero
En un agujero de tiempo
Derrama el contenido de su caldera
-Fusión de lava y miedo-
A la cara de una generación comprada.
Y expresa así, satisfecho,
El fruto de un buen trabajo con los hombres.
¿No fue suficiente un holocausto?
¿Dónde está  el homo sapiens,
hombre que sabe, hombre que piensa, hombre que escucha?
Entre los trinos de un pájaro madrugador
Van lloviendo meteoros errantes.

jueves, 3 de marzo de 2011

Hoy has vuelto



Hoy has vuelto, eterno huésped,
A tejer telas de araña en mi sueño.
Salvaste la muralla que rodea mi corola
Alambradas, injertos de espino en el foso,
Fuego en el aire, ceniza en el vacío.
No reparaste en mi dolor
Solo saltaste adentro, hasta adentro,
Hacia adentro;
Solo burlaste el amanecer y saliste airoso,
Solo cambiaste años de inmensidad
Por un segundo del roce de mis labios.
Te basta la sonrisa,
Te basta la mirada
Y soy lava entre los dedos de negra roca,
…flor que se abre…
Soy lo que tú quieras que sea
Siempre que me mires
                                                  Con el rescoldo encendido de tus ojos. 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Nieve de marzo


Nieve de marzo
Se cuela en toboganes de sol
Mientras gira con el volátil viento.
Singular espectáculo
Nunca antes registrado en mi memoria climática,
Nebulosas congeladas en tiovivo errante,
Ni en mis evocaciones más dulces.
Abro la boca
Río libre, respiro cierzo gélido que detiene la sangre impactada.
Abro la boca
Y masco el hielo del cielo
Que viene a mojar mi lengua asomada a la algarada.
Impulsada al desencanto;
Capaz de aceptar por bueno el negro;
Capaz de trocar en oro el dolor y la pérdida,
La cana en beso jugoso,
Miro la nieve de marzo
Como lluvia dorada,
Brillando tras el cristal del dormitorio,
Y te veo en cada destello…
¿Qué vienes a decirme?
La última nieve de primavera no siempre es bella
A veces, trae tintes que inflaman gargantas.
Abro la boca
                                                               Y masco el hielo del cielo.  

martes, 1 de marzo de 2011

Hay que parar los pies...

                                            Hay que parar los pies del que baila solo,
Apelmazarle el alma hasta que muera cartón.
Cartón sin agua, seco,
Vulnerable al fuego de las palabras,
Vulnerable al fuego de las ideas incendiarias.
Ostra permanente sin perla ni limón;
Ostra cerrada, callada y quieta
En el fango de un océano versátil y poderoso.
Hay que enterrarle los pies,
Y las piernas, y hasta la cintura
En lapidación de lengua, lágrima y pulmón.